07 febrero, 2017

Éclairs de chocolate y nata


La masa choux o pasta choux, es una masa escaldada típica francesa. Es una de las masas más versátiles que podemos encontrar, ya que según la consistencia que le demos y el método utilizado para cocinarlo podemos obtener resultados completamente diferentes. 
Es tan importante encontrar el punto exacto de densidad para que se horneen correctamente como dejarlos lo suficiente dentro del horno, ya que de lo contrario una vez los saquemos de éste, se desinflaran por completo. Es primordial que la masa choux se deshidrate perfectamente, ósea, que sequen bien, este es el punto imprescindible para que los eclairs o profiteroles no se hundan.

Cuando en una receta os indico el porcentaje proteico de la harina, no lo hago por gusto, el éxito de una receta empieza por seguir escrupulosamente los datos que en ella se indican. Cuando por ejemplo indico en una receta de bollería un porcentaje de 13% significa que no podemos utilizar la que en ese momento tengamos a mano (que suelen ser  9%/10%), porque luego pasa lo que pasa, el bollo en cuestión no sube porque necesita fuerza para subir, y eso se lo da el gluten que debe desarrollar. 

Con la masa choux lo que ocurre si no se utiliza el porcentaje que indico en la receta serán 2 cosas; 1. Si utilizas una con un porcentaje menor, la masa quedará muy líquida lo que será un desastre si no se ajusta con más harina o añadiendo menos huevo. 2. Si por el contrario decides usar una harina con un porcentaje más alto, la masa te quedará mas seca que la mojama, ya que a mayor porcentaje de proteína la harina tiene mas sed. ¿Solución?, añadir mas huevo...  o simplemente seguir la receta al pie de la letra.

Eso sí, una vez que le cogemos el punto a la masa choux... No hay nada más fácil!!!

Para el relleno he optado por chocolate y nata. Seguro que muchas veces habéis usado nata y al momento se ha venido abajo, o se ha quedado aguosa etc... Pues esta receta con mascarpone es perfecta para cualquier dulce (tartas, cupcakes, profiteroles, etc...).
El mascarpone, aunque se le da el nombre de "queso" realmente es nata con una parte grasa altísima, lo que nos vendrá genial para decorar nuestros pasteles. Su sabor es neutro al igual que cualquier nata, por lo tanto no sabrá a queso. Esta es una receta que llevo utilizando desde hace muchísimo tiempo y siempre con resultados perfectos. Aquí os dejo varias recetas en las que uso esta receta: Cupcakes San Valentín Tarta primaveral Tarta invernal Tarta selva negra etc etc etc...

Éclairs. Masa choux
Ingredientes
125ml. de agua
55gr. de mantequilla a temperatura ambiente 
70gr. de harina de trigo 10% proteína tamizada
1gr. de sal
10gr. de azúcar normal
2 huevos L (unos 125ml.)
Relleno de chocolate
250gr. de mascarpone muy frío
125ml. de nata para montar mínimo 35%MG muy fría
6 cucharadas de azúcar glas tamizada
1 cucharada de cacao puro en polvo sin azúcar tamizado
Opcional; 2gr. de café soluble (1 sobre Nescafé)
Relleno de nata
250gr. de mascarpone muy frío
125ml. de nata para montar mínimo 35%MG muy fría
6 cucharadas de azúcar glas tamizado

Preparación

1. En un cazo a fuego medio ponemos agua, sal, azúcar y mantequilla hasta que llegue a ebullición. Justo en este momento echamos de golpe la harina y no dejamos de remover hasta que se forme una bola. Bajamos el fuego y seguimos removiendo y apretando la masa para deshacer cualquier grumo que quede en ella. Seguimos así durante al menos 1 minuto. Comprobamos la masa metiendo el dedo en la bola, este debe salir seco de ella. La dejamos reposar en un bol de cristal hasta que se enfríe un poquito.

2. Agregamos el huevo batido poco a poco integrándolo muy bien, seguimos así hasta acabar por completo con todo el huevo y hasta que quede una masa homogénea y con la densidad perfecta.

Para asegurarnos que la masa está en su punto basta con pasar una espátula por la mitad de la masa y que este camino quede marcado y no se cierre.
3. Pasamos la masa a una manga pastelera provista de boquilla grande, en mi caso he usado la boquilla JEM 1G. Colocamos papel vegetal en una bandeja de horno y vamos formando los éclairs. Para ello ponemos la manga en ángulo de 45º y presionamos uniformemente formando una tira de unos 10cm de largo, con la ayuda de un cuchillo liso cortamos a ras de la boquilla y seguimos escudillando el resto dejando espacio entre ellos, ya que crecerán en el horno.
4. Precalentamos el horno a 200 ºC [SIN AIRE] calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central. Una vez los metamos en el horno los dejaremos 5 minutos a 200 ºC y los siguientes 35 minutos a 180 ºC. Deben quedar dorados y secos, de lo contrario una vez fuera del horno se hundirán.
5. Una vez dorados y secos (nos aseguramos que suenen huecos por dentro) apagamos el horno y los dejamos dentro con la puerta abierta durante 5 minutos más. Después los dejamos reposar fuera, en una rejilla hasta que estén fríos por completo.
6. Preparamos los rellenos, para ello ponemos en un bol el mascarpone, el azúcar glas y el cacao. Batimos hasta que quede suave. Disolvemos el café soluble en la nata y agregamos al bol anterior. Batimos hasta que coja la consistencia adecuada. Dejamos enfriar tapado con film en la nevera antes de utilizar.
Para el relleno de nata hacemos lo mismo, pero sin añadir cacao / café.
Una vez que tengamos los rellenos listos y enfriados empezamos a rellenar nuestros eclairs. Para ello he optado por la boquilla 230 de Wilton. Con ella podremos rellenar perfectamente los eclairs, perforando  3 veces la base de éstos. (uno al principio, otro en el centro y otro al final)
También podemos partirlos por la mitad y rellenar sin más, eso ya va al gusto de cada uno.
Para terminar, si se desea podemos decorar la parte superior de cada eclair usando una boquilla estrellada.
Los frutos rojos combinan perfectamente con el sabor dulce de los rellenos, ya que le aportará la parte ácida.
Lo mejor es comerlos el mismo día para que la masa choux esté ligeramente crujiente. Se pueden conservar en nevera mucho tiempo ya que los rellenos aguantan muy bien, lo único, que la masa choux quedará mas blanda por la humedad de la nevera.

Esta es una receta fácil, rápida y sin complicaciones. Además es una receta perfecta para el día de San Valentín.

Un saludo

02 febrero, 2017

Auténtica panna cotta tradicional sin gelatinas


La panna cotta, nata cocida en italiano es un postre típico de la región italiana del Piamonte.  Su elaboración consiste en mezclar nata y azúcar. Para que estos dos elementos cuajen, la mayoría de recetas hacen uso de las gelatinas o cuajos artificiales en el que se dejan enfriar y como resultado se obtiene algo similar a lo que sería una auténtica panna cotta.
La auténtica panna cotta tradicional poco tiene que ver con esas versiones artificiales, no sólo por sus gelatinas, si no por su textura. En esta receta vamos a cuajar de forma natural la panna cotta utilizando claras de huevo.
Para elaborar esta panna cotta debemos cocer al baño maría nuestros moldes, ya que de esta manera las claras de huevo harán su función. 
Puede ser que esta receta no sea tan rápida como coger nata, azúcar, la gelatina de turno y enfriar en nevera, pero os aseguro que el resultado merecerá la pena. La textura de esta panna cotta es jugosa, aromática y con un sabor "de verdad" que nunca podrán tener las preparaciones rápidas hechas con gelatinas.

Auténtica panna cotta tradicional
Ingredientes
900ml. de nata 35% MG
140gr. de azúcar
20gr. de azúcar de vainilla
1 pizca de sal
8 claras de huevo
Pasta de vainilla (opcional)
Ingredientes coulis de frutos rojos
125gr. de frutos rojos congelados
50gr. de azúcar
50ml. de zumo de naranja

Preparación

1. En un cazo ponemos a fuego suave la nata, azúcar, pizca de sal y pasta de vainilla (opcional). Si utilizas pasta de vainilla ten en cuenta que la panna cotta tendrá puntitos negros de las semillas, a mí no me importa que las tenga, por eso la he utilizado pero si quieres una panna cotta blanca por completo debes obviarla.

2. Removemos de vez en cuando para que no se pegue en el fondo. Una vez que el azúcar esté totalmente disuelto retiramos del fuego y dejamos enfriar a temperatura ambiente.

3. Batimos las claras ligeramente con un tenedor hasta que queden sueltas. 

4. Pasamos por un colador las claras y seguidamente colamos la nata en este mismo bol y mezclamos muy bien todo el conjunto.

5. Colocamos 12 vasitos en una fuente apta para horno y con una profundidad suficiente para poder hacer el baño maría. Rellenamos todos los vasitos con la mezcla de nata. Vertemos agua hirviendo sobre la fuente hasta alcanzar 3/4 partes de los vasitos.

6. Con el horno precalentado a 130 ºC horneamos durante 1h en la parte central del horno. Transcurrido el tiempo comprobamos si están cocidos, para ello movemos uno de los vasitos, y estará en su punto si la panna cotta tiembla ligeramente.

7. Dejamos enfriar sobre una rejilla sin sacar los vasitos del agua. No debemos sacar del agua hasta que ésta esté fría.

8. Una vez frios sacamos los vasitos del agua y los dejamos reposar en nevera durante toda la noche.

9. El coulis lo podremos hacer el día anterior sin problemas, para ello pondremos en un cazo a fuego lento el zumo de naranja y azúcar hasta que ésta se disuelva. Añadimos los frutos rojos y removemos muy bien. Dejamos unos 3 minutos sin dejar de remover y retiramos del fuego. Trituramos la mezcla y la pasamos por un colador para que quede lo más fina posible. Por último dejamos que se enfríe y coja cuerpo.

Desmoldamos con mucho cuidado, rociamos con coulis de frutos rojos y decoramos con unas grosellas.

Hoy todo el equipo de MegaSilvita os queremos dejar una propuesta especial para este Día de los enamorados que está a la vuelta de la esquina. En este collage podéis ver todas las recetas que os proponemos para este San Valentín.
1. Fudge Red Velvet sin horno // Manzana y canela

2. Tarta de cava y fresas // Un Pedacito de Cielo

3. Brazo gitano de mascarpone y fresas // Con aroma de vainilla

4. Pavlova de frutos rojos // Jaleo en la cocina

5. Auténtica panna cotta tradicional sin gelatinas // Merceditas Bakery

6. Tarta té Matcha // O`food

7. Tarta de vainilla, caramelo y naranja // Megasilvita

8. Victoria Sponge cake de vainilla y fresas con nata // Cookcakes de Ainhoa

9. Ravioli dulce de frambuesa // Contigo en la playa


Esperamos que os gusten todas las propuestas seleccionadas para este San Valentín!!


01 febrero, 2017

Cómo hacer crêpes Suzette

Como ya sabéis las crêpes se pueden elaborar tanto dulces como saladas pero a mí una de las preparaciones que más me gustan es esta, las crêpes Suzette
Las crêpes Suzette como otras muchísimas recetas son el resultado de un error que cometió un maitre al incendiar por descuido unas crêpes que estaba haciendo. Al probarlas se percató que las crêpes estaban deliciosas y decidió servirlas dobladas dos veces. 
El día 2 de febrero es la Candelaria o para los franceses "La Chandeleur". Por ello os traigo una receta para celebrar esta tradición francesa. La Chandeleur o fiesta de las velas se celebra en Francia ¡cocinando crêpes!
Esta tradición de comer crêpes tiene que ver con las cosechas, y es que se decía que si no se hacían en la Candelaría, el trigo se pudriría. Además de todo ello, la tradición dice que debe voltearse la crêpe con una sola mano y que con la otra se han de sostener dos monedas y por último debemos guardar la primera crêpe envuelta  junto con las dos monedas durante todo el año.


Crêpes Suzette
Ingredientes crêpes
125gr. de harina de trigo (10% proteína)
2 huevos L
250ml. de leche fría (animal o vegetal)
1 pizca de sal
1 cucharada (tbsp) de azúcar
25ml. de mantequilla derretida

Ingredientes beurre Suzette
Zumo de una naranja
Zumo de un limón
25gr. de azúcar blanquilla
62gr. de mantequilla en trozos
70ml. de Grand Marnier


Preparación

1. Lo primero de todo será hacer los crêpes, este paso lo podremos hacer el día anterior sin problemas. Colocamos la harina, sal y azúcar en un bol, hacemos un hueco en ella y vertemos los huevos ligeramente batidos. Mezclamos con ayuda de un tenedor hasta que espese, agregamos la leche fría poco a poco hasta obtener una mezcla suave, fluida y sin grumos. 

2. Vertemos la mantequilla derretida y mezclamos muy bien hasta integrarla. Pasamos la mezcla por un colador para asegurarnos que la masa sale totalmente lisa.

3. En una sartén caliente (de hierro fundido sería ideal) vertemos una pequeña cantidad de masa y la extendemos con movimientos circulares cogiendo la sartén por el mango. Una vez que recubra todo el diámetro de ella se cocinará en 1 minuto. Damos la vuelta a la crêpe y dejamos que se haga este otro lado.

* Esta masa rinde para 10 crêpes

4. Una vez que los tengamos listos podremos hacer la "beurre Suzette" o si se prefiere podemos guardarlos una vez fríos en la nevera tapados con film de plástico hasta el día siguiente. 


Para la Beurre Suzette
1. En una sartén a fuego suave vertemos el azúcar y dejamos que se derrita hasta que se convierta en caramelo. MUY IMPORTANTE no tocamos, ni removemos el azúcar, el caramelo se hará por si solo, si lo remueves se cristalizará y se estropeará.

2. Añadimos el zumo una vez conseguido el caramelo, dejamos que hierva y añadimos el zumo de limón, reducimos un poquito esta preparación y seguidamente añadimos la mantequilla cortada en trozos. Removemos la mezcla, vertemos el Grand Marnier, llevamos a ebullición y por último flambeamos (opcional).

3. Colocamos un crêpe en el centro de la sartén hasta que se impregne de la salsa, damos la vuelta e impregnamos la otra cara. Con mucho cuidado doblamos la crepe por la mitad y volvemos a doblar otra vez para tener una crepe doblada en cuatro. Reservamos en una fuente a parte.

Este paso lo haremos con las demás crêpes hasta terminar con todas ellas. Una vez estén todas listas las podemos poner en una fuente y rociar el jugo sobrante o en mi caso las he vuelto a poner en la sartén de hierro fundido con todo su jugo y he decorado con ralladura de naranja.


 Como podéis ver es una receta muy sencilla. Espero que os guste

Un saludo




25 enero, 2017

Galletas Springerle


La Springerle es un tipo de galleta alemana cuya característica principal son sus relives y dibujos obtenidos gracias al prensado con unos moldes principalmente hechos de madera. Una vez prensado el motivo deben dejarse secar unas 48h, lo que hará que el dibujo permanezca perfecto durante todo el horneado.
El detalle de las galletas Springerle no sólo permanece gracias a los bonitos moldes y al secado posterior, si no también al uso del bicarbonato de amónio/hartshorn, un gasificante de acción rápida que sólo debe utilizarse en recetas que vayan a ser horneadas durante poco tiempo, como en el caso de las galletas. 
El bicarbonato de amónio es un ingrediente imprescindible para que las Springerle salgan perfectas, tanto en color (lo más blancas posibles) como en textura. Muchas recetas usan levadura química, pero yo no lo aconsejo para nada. Lo primero de todo es que cuando a unas galletas le añades levadura química durante el horneado las galletas se expanden a lo ancho, esto en unas chips de chocolate por ejemplo no pasaría nada, pero en unas Springerle sería catástrofe absoluta ya que deformaría todo nuestro dibujo.
El bicarbonato de amónio no se expande, sólo crece hacia arriba, lo que nos hará un relieve aún más profundo y detallado. Además, por ser un gasificante de acción rápida necesitará mucho menos tiempo de horneado, lo que es perfecto para que nuestras galletas queden lo más blancas posible.

Un dato muy importante que debemos saber sobre el bicarbonato de amónio es que NUNCA debemos probar la masa cruda. Por el olor que desprende la masa cruda no debéis preocuparos ya que una vez horneadas desaparecerá por completo.


Galletas Springerle
Ingredientes para unas 40 galletas
1/4 de cucharadita (tsp) de bicarbonato de amónio
Una cucharada (15ml.) de leche (en mi caso de avena)
500gr. de harina de trigo 9% proteína tamizada
370gr. de azúcar glas tamizado
50gr. de mantequilla a temperatura ambiente
3 huevos L a temperatura ambiente
1 cucharadita de aroma de anís

Preparación

1. En un vaso mezclamos el bicarbonato de amónio + la leche y dejamos reposar 1h.

2. En un bol batimos los huevos durante unos 20 minutos hasta que blanqueen por completo y obtengamos una mezcla espesa y que haya triplicado su volumen.

3. Empezamos a añadir el azúcar glas poco a poco sin dejar de batir en ningún momento. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos batiendo hasta que se integre por completo.

4. Seguimos batiendo y añadimos el aroma y la mezcla de amónio y leche. Seguimos batiendo hasta que se integren.

5. Ahora vamos a ir añadiendo la harina poco a poco y a velocidad baja. En el momento que la masa se vuelva más densa tendremos que quitar las varillas y cambiarlas por la pala (KA) o por ganchos si estáis usando una batidora de mano. También se puede hacer a mano sin problemas.

6. Cuando la masa esté lista (blanda pero que no se pegue en las manos), la pasamos a la mesa de trabajo, la amasamos ligeramente y envolvemos en film. Dejamos que repose en nevera 1h.

7. Con la masa fría y con ayuda de un rodillo estiramos la masa dejando 6mm de grosor. Con la masa estirada espolvoreamos con harina tanto la superficie de ésta como el molde (lo mejor es utilizar un pincel o brocha) y comenzamos a estampar nuestra primera galleta, debemos presionar bastante por todos los sitios y ejercer la misma presión para que queden lo mejor posible. 
Siempre debemos espolvorear tanto el molde como la masa y quitar el excedente con una brocha, este punto es muy importante y debemos hacerlo con cada una de las galletas. 

Para recortar cada galleta podremos hacerlo con un aro del mismo tamaño y forma o con la punta de un cuchillo.

8. Conforme vayamos teniendo las galletas las iremos depositando en una bandeja provista de papel vegetal en su base. Una vez las tengamos todas, dejaremos secar al aire durante 48h. Las galletas deben quedar totalmente secas. Para comprobar que están en su punto daremos la vuelta a la galleta y su base deberá estar de un color muy claro por todo su contorno y solo debe quedar la parte central de la galleta de su color original.

9. Antes de hornear debemos hacer un paso muy importante. Tenemos que humedecer todo el contorno de la base de la galleta. Para ello nos mojaremos el dedo con agua y lo pasamos por toda la base de la galleta. De este modo la galleta romperá por este punto y no nos deformará la galleta.

10. Con el horno precalentado a 120 ºC la rejilla en la parte central y MUY IMPORTANTE en la parte más alta del horno colocamos una bandeja, de esta manera el calor superior no dará directamente sobre nuestras galletas. Las galletas tardan unos 30 minutos, aunque depende del grosor y tamaño del molde utilizado.

11. Dejamos enfriar sobre una rejilla. Para comprobar que están listas sólo debemos voltear la galleta y mirar su base. Ésta debe estar agrietada y ligeramente más dorada que la parte bonita.

Para conservar estas galletas debemos guardarlas en una caja de lata. Lo ideal es guardarlas y mantenerlas cerradas durante al menos 3 semanas, al cabo de este tiempo podremos disfrutar 100% de su sabor y textura, ya que mejoran con el tiempo.

(*) Importante; Entre capa y capa de galletas debemos colocar papel vegetal.

Espero que os gusten!

Un saludo



16 enero, 2017

Muffins de chocolate extra chocolateados

Los muffins de chocolate son un básico que no puede faltar nunca en cualquier recetario familiar. Junto con las clásicas magdalenas o bizcochos típicos son el acompañamiento ideal para cualquier merienda o desayuno.
Desde luego el muffins es una de las preparaciones más fáciles que existen, ya que no necesitamos máquinas extrañas ni utensilios sofisticados para conseguir que salgan perfectas. De hecho, esta receta se puede hacer perfectamente con unas varillas de mano sin ningún problema. 
Para conseguir un muffin perfecto no debemos pasarnos al batir, lo mejor será quedarnos cortos. No queremos un mazacote duro, lo que debemos conseguir es todo lo contrario.
Para ello, lo único que debemos hacer es mezclar los ingredientes secos (punto 4) con los líquidos sin batir, sólo debemos mezclar con una espátula con movimientos envolventes solo hasta incorporar. No importa que hayan algunos grumos, justamente ahí está la gracia de los muffins.

Muffins de chocolate
Ingredientes
130gr. de harina de trigo integral
130gr. de harina de trigo
15gr. de almendra molida
100gr. de cacao puro en polvo sin azúcar (tipo Valor)
12,5gr. de levadura en polvo Royal
2,5gr. de bicarbonato sódico
Una pizca de sal
3 huevos L
200gr. de azúcar moreno
125ml. de aceite de girasol
375ml. de yogurt natural sin azúcar
230gr. de chocolate troceado
Opcional= Crema de cacao (Nocilla/Nutella)

Preparación


1. Precalentar el horno a 180ºC calor arriba y abajo con la rejilla en el centro.

2. En un bol mezclamos la harina, levadura, bicarbonato, almendra molida, cacao y sal. Reservamos.

3. En otro bol batimos los huevos hasta que espumen. Vamos añadiendo el azúcar poco a poco hasta que la mezcla blanquee, espese y aumente su tamaño. Añadimos el aceite poco a poco sin dejar de batir y por último incorporamos el yogurt natural ligeramente batido.

4. Vertemos la mezcla de harina a este último y mezclamos con una espátula con movimientos envolvente, sólo hasta que los ingredientes se combinen. No importa que queden algunos grumos.

5. Terminar echando el chocolate troceado o chips de chocolate e incorporar ligeramente.

6. En una bandeja para muffins provista de cápsulas de papel iremos rellenando cada cápsula hasta prácticamente el borde.

Si deseamos que los muffins vayan rellenos de crema de cacao, tan solo necesitamos rellenar primero sólo hasta la mitad de la cápsula con nuestra mezcla de muffins, añadir una cucharada de crema de cacao y por último tapar con más mezcla para muffins. Las cápsulas siempre las rellenamos casi hasta  arriba, así quedará la típica forma de seta.

7. Horneamos unos 20-25 minutos o hasta comprobar que están bien cocidos.


Un saludo



04 enero, 2017

Turrón de chocolate con galletas Savoiardi


Despedimos la época navideña con un clásico: Turrón de chocolate casero, este es sin duda uno de los turrones más fáciles y rápidos que podemos realizar. No sólo es fácil, si no que es una receta de aprovechamiento perfecta para terminar las fiestas.
... Qué resulta que te han sobrado galletas o pasas o frutos secos o que sé yo... Cualquier cosa que tengas por casa puede servirte para rellenar este turrón.
Este turrón de chocolate lleva galletas Savoiardi en su interior pero cualquier galleta puede servirte perfectamente, además he usado crema de cacahuete casera (abajo te explico cómo realizarla) super fácil de hacer y que sin duda no debes perderte. Además de riquísima, no tiene nada que ver con las industriales, esta es 100% cacahuete sin ningún otro añadido y tan sólo te llevará unos minutos realizarla. 
Si aún así no te apetece hacerla casera puedes optar por una que tengas en casa, o sustituirla por Nocilla, Nutella o cualquier otra crema de cacao.

Turrón de chocolate con galletas Savoiardi
Ingredientes 
340gr. de chocolate para fundir
Una cucharada de cacao puro en polvo
125gr- de mantequilla de cacahuete casera (*)
50gr. de mantequilla
140gr. de galletas savoiardi
30gr. de arroz inflado 
Azúcar glasé para rebozar

Preparación

1. En un cazo al baño María derretimos el chocolate junto con la mantequilla de cacahuete, cacao en polvo y la mantequilla. Removemos de vez en cuando hasta conseguir una crema lisa.

(*) Para hacer crema de cacahuete casera tan sólo necesitamos cacahuetes limpios sin cáscara, ligeramente tostados. Puede ser en una sartén sin aceite ni nada, un par de minutos bastarán. Una vez fríos los pondremos en un procesador de alimentos provisto de cuchillas y empezaremos a picar como si no hubiera un mañana. La mezcla estará lista cuando quede totalmente cremoso y sin grumos. Paciencia, en unos 7 minutos tendremos una crema de cacahuete totalmente casera y sin aditivos.

2. En otro bol troceamos las galletas Savoiardi y añadimos los cereales de arroz inflado. Volcamos la mezcla de chocolate sobre esta y removemos muy bien hasta integrar.

3. Sobre papel film (varias capas mejor que sólo una) volcamos la mitad de la masa y damos forma de salchichón. Debemos dejar el papel lo más firme posible. Envolvemos el paquete como si fuese un caramelo y atamos los extremos. Haremos el mismo proceso con la otra mitad de masa.

4. Dejamos enfriar en la nevera toda la noche. Al día siguiente rebozamos cada uno en azúcar glas y cortamos en rodajas como si de un chorizo se tratase.

Espero que os guste

Un saludo



19 diciembre, 2016

Roscos de anís integrales


Ya estamos a 5 días de Nochebuena y en una noche así no pueden faltar los típicos y tradicionales roscos de anís. A mí personalmente los roscos de anís son uno de los dulces navideños que más me gustan. Son tan fáciles de hacer que no merecen la pena comprarlos, porque la diferencia es abismal entre un rosco de anís casero a uno comercial.
Además este dulce navideño es ideal para hacer con niños, y que ellos también puedan participar en la elaboración de los postres que se servirán en un día tan especial como la Nochebuena.
En esta receta he usado harina integral pero se pueden elaborar con harina común, aunque la cantidad no será la misma que doy en esta receta, ya que dependerá del porcentaje en proteína que esta tenga.
Casi siempre que puedo intento usar este tipo de harina porque como ya sabéis es mucho más saludable que la harina refinada y que por lo tanto tienen muchos más nutrientes como fibra, ácidos grasos esenciales etc...etc...
Respecto a la manteca de cerdo, conviene utilizar una de muy buena calidad, no todas las mantecas son iguales, ni contienen lo mismo, por lo que la receta puede ser un fracaso total si la manteca de cerdo no es la adecuada. 

Roscos de anís
Ingredientes
560gr. de harina integral 12% proteína
200gr. de manteca de cerdo ibérica (El Pozo)
100ml. de aceite de oliva suave
100ml. de licor de anís (Anís del mono etc...)
30gr. de anís en grano
100gr. de azúcar
Ralladura de un limón
Azúcar glas para espolvorear


Preparación

1. Lo primero será derretir la manteca de cerdo y dejaremos que se temple. Una vez templada agregamos el aceite, anís en grano, azúcar, ralladura y por último el licor de anís. Mezclamos todos los ingredientes hasta integrarlos muy bien.

2. Vamos agregando harina poco a poco y mezclando, conforme añadimos harina la masa se hará más pesada, por lo que tendremos que amasar con las manos.

* Con este tipo de harina con un 12% de proteína pude poner 560gr. pero si usas por ejemplo un porcentaje inferior como es la harina de trigo normal tendrás que agregar mucha más harina.

3. Cuando la tengamos bien amasada y quede blanda pero no pegajosa en las manos, extendemos la masa sobre dos hojas de papel vegetal y pasamos un rodillo dejando un grosor de 1cm. Dejamos enfriar la masa en la nevera al menos 1 hora.

4. Transcurrida la hora de reposo procedemos a cortar los roscos con unos cortadores circulares. El tamaño va a gustos, mi cortador grande mide unos 6 ó 7cm y el pequeño unos 2´5cm. 

5. Una vez cortados los roscos los colocamos sobre una bandeja de horno provista de un tapete silpat o en su defecto una hoja de papel vegetal. Los metemos en el congelador el tiempo justo para que el horno se caliente.

*En mi opinión los tapetes Silpat funcionan mejor con cualquier tipo de galleta/roscos etc... ya que el papel vegetal tiende a coger humedad en el horneado, cosa que no ocurre con los tapetes microperforados.

6. Con el horno precalentado a 170 ºC y con la rejilla en el la parte media del horno metemos la bandeja de roscos y dejamos hornear unos 25 minutos. Deben estar doraditos pero sin pasarnos de rosca... Una vez fuera del horno se siguen cocinando un poquito más, así que si no estáis seguros es preferible sacarlos un pelín antes y que no se chamusque el anís en grano.

7. Los dejamos enfriar sobre una rejilla y espolvoreamos o rebozamos en azúcar glas. También se pueden rebozar en azúcar normal, aunque a mí me gustan más con azúcar glasé.

Para conservarlos lo mejor es meterlos en un tapper bien estanco y para que no se ablanden meter unos trocitos de pan, esto hará que absorba toda la humedad. De esta manera os pueden aguantar semanas.



Espero que os guste

Un saludo