05 julio, 2018

Panecillos negros de tinta de calamar



Estos panecillos negros de hamburguesa con tinta de calamar son, junto con con los panecillos normales y los de remolacha un básico en mi casa. Los tres comparten una misma receta a excepción de su ingrediente principal. Son unos bollos realmente fáciles y que siempre puedes tener en casa, ya que una vez hechos se pueden congelar e ir tirando de ellos. Desde luego, merece la pena tener siempre a mano unos panecillos caseros. ¿Por qué comprar unos industriales si podemos tener siempre en casa?. 
Para conservarlos tan solo debemos envolver cada panecillo individualmente en papel film y después meterlos en tandas de 6 por ejemplo en bolsas tipo zip. De esta manera cada vez que quieras uno, solo debes sacar a temperatura ambiente o si no dispones de ese tiempo, directamente un golpe de microondas (unos segundos) y listo. Luego puedes tomarlo tal cual o tostarlo un poco. De ambas maneras estará riquísimo.

Panecillos negros de tinta de calamar

Ingredientes para 12 panecillos
480gr. de harina de fuerza Harimsa (12,9% proteína)
5,5gr. de levadura seca instantanea de panadero (*)
60ml. de agua tibia
5gr. de sal fina
1 huevo L a temperatura ambiente
8gr. de tinta de calamar (2 bolsitas)
120gr. de patata negra cocida (o la que tengas)
125ml. de agua tibia
60ml. de mantequilla derretida
Un huevo extra para pincelar
Mantequilla derretida extra para pincelar
Semillas de amapola para decorar


Preparación

1. Lavar la patata o patatas, envolver en film de plástico y cocinar en el microondas durante unos 7-10 minutos hasta que la patata esté blanda. Quitamos el film de plástico, nos deshacemos de la piel y machacamos la patata hasta conseguir un puré. Dejamos enfriar antes de comenzar. Si no te gusta este método, puedes cocerla en una olla con agua (con la piel).

2.  En un vasito mezclamos la levadura con 60ml. de agua tibia. En un bol grande añadimos la harina tamizada, hacemos un volcán y añadimos en el centro la mezcla de levadura y agua. Dejamos reposar 10 minutos hasta para que la levadura se active.

3. Comenzamos a batir con el gancho, si no disponemos de gancho amasador haremos todo el proceso a mano, teniendo en cuenta que el amasado a mano nos llevará más tiempo del indicado aquí.

4. Empezamos a agregar todos los ingredientes restantes, sal, huevo, tinta de calamar, puré de patata, 125ml. de agua tibia y por último la mantequilla derretida. Amasamos con el gancho unos 10 minutos hasta que la masa quede elástica y sin grumos.

5. Engrasamos un bol con mantequilla y pasamos la masa a este bol, tapamos con film y dejamos reposar entre 1h y media a 2 horas aproximadamente. Debe doblar su volumen.
6. Sacamos la masa del bol y amasamos ligeramente unos segundos. Dividimos la masa en 12 porciones del mismo tamaño. En mi caso han pesado alrededor de unos 74gr. cada uno de ellos.
7. Boleamos cada porción y vamos colocando en una bandeja provista de papel vegetal en su base. 

8. Tapamos con un paño de cocina y dejamos levar hasta que doblen su tamaño. En mi caso 1 hora.

-------------------------------- Precalentamos el horno a 190 ºC, calor arriba y abajo con la rejilla en el centro ------------------------------

9. Una vez hayan doblado su volumen, pincelamos con huevo batido cada pieza, espolvoreamos semillas de amapola y justo antes de meter en el horno, bajamos a 175 ºC y horneamos durante 20-25 minutos.

10. Por último y muy importante, una vez saquemos los panecillos del horno, pincelamos con mantequilla derretida la parte superior para que los bollos queden brillantes.
(*) Muy importante, la levadura seca instantánea de panadero, no es la levadura en polvo Royal. Son unos sobres con gránulos marrones (similar a la arenilla). También los comercializa la marca Royal pero vienen en un paquete naranja con el nombre de  "LEVADURA DE PANADERIA, fermento de panadeiro".



Si te ha gustado esta receta, quizá te interese:
Panecillos de hamburguesa
Panecillos remolacha






23 junio, 2018

Charlota de Petit Suisse de fresa casero


Para esta Tarta Charlota voy a utilizar como base un bizcocho sobrante de mi receta "Tarta Victoria". Ya os comenté que ese tercer bizcocho sobrante tendría otra utilidad y, aquí la tenéis. Si no tenéis un bizcocho, podéis utilizar bizcochitos Savoiardi para cubrir la base, no importa. Pero si te apetece poner planchas de bizcocho no dudes en usar este bizcocho esponjoso de mi receta "Tarta Victoria", puedes reducir la receta a la mitad si no quieres tanto bizcocho, aunque te aviso que este bizcocho es mortal e ideal para desayunos y, que además dura muchísimo tiempo.

Como el molde desmontable mide 18 cm y, el bizcocho que tengo reservado mide 15 cm, me viene genial para formar la charlota. Esos 3 cm son ideales para que los Savoiardi encajen a la perfección.
Lo primero que haremos será sacar 2 planchas del bizcocho reservado. Para ello, con la ayuda de una lira cortamos el bizcocho por la mitad para sacar 2 unidades. Una de ellas la colocamos en el centro de la base del molde y, la otra irá entre la crema de fresas.

Para preparar los Savoiardi, tan solo debemos cortar un extremo para dejar una parte plana y que el Savoiardi se mantenga en pie. Para ellos basta con cortar 1 cm y medio o 2 cm con un cuchillo, procurando dejar todos los bizcochitos a la misma altura.

Otro punto importante es mojar ligeramente los Savoiardi solamente por su parte interior, la que estará en contacto con la crema. La parte interior será la más lisa, la que no tiene azúcar. Por lo tanto la parte exterior, la que veremos, debe ser la parte azucarada y rústica de los Savoiardi. Este punto es clave para que el bizcochito quede perfecto, ya que la parte plana del interior es la que absorbe la humedad.


Charlota de Petit Suisse de fresa

Ingredientes (molde alto de 18 cm)

300ml. de nata fría para montar, mínimo 35% MG
200gr. de fresas naturales
70gr. de azúcar normal
40ml. de leche vegetal o animal, la que uses
4 hojas de gelatina neutra
Bizcochitos savoiardi
Una plancha de bizcocho esponjoso o más Savoiardi
Algo más de leche para mojar las Savoiardi
Frutos rojos para decorar
Azúcar glas para espolvorear

Preparación

1. Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante 10 minutos.

2. Trituramos las fresas hasta conseguir un puré fino.

3. Calentamos ligeramente la leche en el microondas. Escurrimos las hojas de gelatina y las mezclamos en la leche caliente (no hirviendo). Removemos hasta disolver. Para bajar la temperatura vamos a añadir una cucharada de puré de fresas y mezclamos muy bien. Ahora ya podemos añadir esta mezcla al resto de puré de fresas y removemos hasta integrar por completo.

4. En un bol comenzamos a batir la nata bien fría durante 2 minutos. Añadimos el azúcar y seguimos batiendo durante 1 minutos más. Debe quedar una nata firme.

5. Ahora vamos a añadir una buena cucharada de nata montada al puré de fresas, de este modo no corremos el riesgo de que la mezcle se corte. Una vez que mezclemos bien ya podremos volcar la mezcla de puré en la nata. Removemos toda la mezcla con una espátula y con movimientos envolventes para que la mezcla no se baje.

6. En la base del molde desmontable, colocamos un bizcocho en el centro. Iremos colocando por todo el contorno los Savoiardi, ligeramente mojados por la parte interior. Recordad que la posición de los Savoiardi será con la parte azucarada mirando al exterior y la parte sin azúcar irá en la parte interior, la que no se ve. Esta última será la que vaya ligeramente humedecida en leche.

7. Una vez tengamos todos los bizcochitos colocados en el molde desmontable vamos a verter la mitad de la mezcla. Alisamos con una espátula y colocamos la segunda plancha de bizcocho (o Savoiardis) y volcamos el resto de la mezcla. Alisamos con una espátula y dejamos enfriar en la nevera toda la noche, antes de desmoldar.

8. Al día siguiente la mezcla estará ya firme y lista para poder desmoldar y cortar. Así que, tan solo nos queda decorar la tarta con más frutos rojos y espolvorear con azúcar glas.


Espero que os guste!







07 junio, 2018

Tarta Victoria sin gluten



De la tarta Victoria o Victoria sponge cake poco queda por decir, así que en vez de contaros sus origines, lo mejor será que os cuente mi versión sin gluten.
Para el bizcocho he optado por una versión con Maizena (fécula de maíz), es impresionante lo esponjoso que sale usando tan solo este tipo de harina. Lo mejor de este bizcocho es su durabilidad, aguanta (casi) prácticamente como el primer día. No creo que os vaya a guantear tanto pero, guardado en un tupper con cierre hermético he tenido bizcocho para el desayuno durante 10 días. Evidentemente os hablo del bizcocho a secas, no montado con la nata etc...
Esta receta rinde para 3 bizcochos de 15 cm  bien gorditos. En esta receta tan solo se necesitan 2 bizcochos, pero os recomiendo que hagáis la receta al completo, ya que de esta manera puedes tener un bizcocho extra para los desayunos / meriendas, etc...
Aviso importante: En el próximo post usaré el tercer bizcocho para una receta DELICIOUS.
Si después de todo lo anterior, todavía no te he convencido para hacer la receta completa, siempre puedes dividir la receta a la mitad.
Los ingredientes como siempre (si no digo lo contrario) a temperatura ambiente. En esta receta es imprescindible montar muy bien las claras y por otra parte montar las yemas hasta que blanqueen y doblen su volumen. Esto dará una esponjosidad increíble a la receta y una miga blanquísima.
Otro punto OBLIGATORIO será tamizar 3 veces la maizena (fécula de maíz). Ni una, ni dos, TRES veces son las que debes tamizarla. Te prometo que este paso marca totalmente la diferencia.
Una vez hecho y enfriado el bizcocho puedes comprobar la cantidad de aire que hay en su interior aplastando ligeramente su cúpula hacia abajo, en este momento escucharás el sonido que todas sus pequeñas burbujas de aire emiten.
 Tarta Victoria sin gluten
Ingredientes
6 yemas de huevo
6 claras de huevo
250gr. de fécula de maíz (maizena)
220gr. de azúcar glas
1 sobre de levadura química tipo Royal
1 pizca de sal
.......
Nata para montar, mínimo 35% MG
Mermelada de fresas o frambuesas
Fresas enteras y troceadas
Frambuesas frescas
Azúcar glas para espolvorear el pastel


Preparación
1. Precalentamos el horno a 180º C calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central. Engrasamos 3 moldes de 15cm y espolvoreamos ligeramente con harina. Quitamos el exceso y reservamos.

2. Tamizamos 3 veces la fécula de maíz (maizena) junto con la levadura química. El muy importante este paso, no te lo saltes. 

2. En un bol bien limpio montamos las claras con la pizca de sal a punto de nieve. Comprobamos que están bien montadas dándole la vuelta al bol, si estas se mantienen y no caen estarán perfectas.

3. En un bol grande batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y dupliquen su tamaño. Debe quedar una mezcla suave y blanquecina. Añadimos la fécula de maíz (maizena) y seguimos batiendo. En este punto la mezcla estará demasiado densa para trabajar, así que vamos a incorporar un poco de clara montada para aligerar la mezcla. Cuando esté más suelta incorporamos el resto de claras en dos veces y vamos mezclando con una espátula de silicona con movimientos envolventes, de abajo hacia arriba para que las claras no se bajen.

4. Cuando la mezcla esté totalmente homogénea y las claras se hayan integrado perfectamente, vertemos la mezcla en los 3 moldes que tenemos engrasados y enharinados. Horneamos durante unos 30 minutos sin abrir el horno en ningún momento.

5. Comprobamos que los bizcochos se han cocido introduciendo una brocheta, si esta sale limpia los bizcochos estarán perfectos. Apagamos el horno y dejamos reposar los bizcochos 10 minutos dentro de él con la puerta medio abierta.

6. Desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla. Cuando estén fríos podremos cortarles la cúpula y nivelarlos para empezar a montar la tarta.

7.  Montamos la nata bien fría con una cucharada de azúcar glas. Reservamos. Troceamos algunas fresas para colocar en el interior del pastel.
8. Montaje de la tarta; Colocamos el primer bizcocho nivelado en un plato bonito, untamos el bizcocho con mermelada, colocamos fresas troceadas por toda su base y esparcimos nata montada. Ahora solo nos queda tapar con el segundo bizcocho, espolvorear con azúcar glas y decorar al gusto.

Espero que os guste!




29 mayo, 2018

Pan brioche fácil


No hay nada como comenzar la mañana con un buen pan casero y, si este es tipo brioche pues mejor que mejor. El pan brioche es de mis favoritos, es un pan tierno, esponjoso y ligeramente dulce que lo hace perfecto para cualquier ocasión.
Este pan es ideal para congelarlo en rebanadas, ya que se descongela en un momento encima de la encimera. Estas rebanadas tostadas en tostadora quedan deliciosas, ya que al calentarlo desprende todo el aroma de la mantequilla con la que se realizó. Es totalmente adictivo.

Como siempre os digo, es fundamental usar la harina que especifico en la receta. No puede ser cualquier harina que haya por casa, debe tener la proteína suficiente. En este caso vamos a utilizar una harina con un porcentaje 13 de proteína. En mi caso he utilizado la marca Harimsa pero si encuentras otra marca con este mismo porcentaje, perfecto. Para saber identificar el porcentaje debes ir al cuadro de información nutricional del paquete de harina y buscar "proteínas".

Esta receta es bastante fácil y "rápida" ya que la podemos realizar por la noche y dejar reposar en nevera toda la noche. Por lo tanto hasta el día siguiente no tendremos que empezar a bolear y dejar crecer la masa. Este paso nos puede tardar unas 2 horas + otra media hora de horneado.

Si lo que quieres es ir un paso más allá, puedes hacer el brioche con una espiral de confitura de fresas o la que más te guste, claro. Para realizar la espiral es tan fácil como estirar la masa con un rodillo dejando el mismo ancho que el molde a utilizar y dando una largura como tantas vueltas de espiral quieras que lleve tu brioche. En mi caso he dejado un largo de unos 35 cm. El proceso es el mismo que con el brioche normal salvo que este lo estiramos con un rodillo y rellenamos.

El brioche relleno es ideal para cuando vamos con prisa y no tenemos tiempo ni de untar algo en el pan. Tan fácil como coger una rebanada con la confitura incorporada. Rápido y sin manchar nada.

Pan brioche fácil
[2 moldes de 11cm x 20 cm]
Ingredientes
125gr. de mantequilla sin sal a punto pomada
90gr. de azúcar
2 cucharaditas de levadura instantanea de panadero 
30ml. de agua tibia
500gr. de harina de trigo con un 12,9% proteína (Harimsa)
1 cucharadita y media de sal
175ml. de leche caliente
2 huevos L

Preparación

1. Espolvorear la levadura en un vaso con agua tibia y dejar actuar 10 minutos.

2. En un bol pequeño batimos la mantequilla y azúcar hasta que quede una mezcla suave y blanquecina. Reservar.

3. En un bol grande tamizamos la harina junto con la sal. Reservamos.

4. Añadimos la leche caliente en el bol de la harina mientras amasamos con el gancho de nuestro robot a velocidad baja.  Seguidamente agregamos la levadura disuelta en agua y los huevos. Amasamos muy bien hasta que la mezcla se una. En este momento a masa estará bastante dura ya que todavía no hemos agregado la parte grasa.

5. Empezamos a añadir la mezcla de mantequilla y azúcar poco a poco, cucharada a cucharada. Cuando esté todo bien mezclado y quede una masa elástica y suave paramos de amasar. (Este proceso nos llevará unos 10 minutos).

6. Engrasamos un bol con mantequilla y colocamos la masa. Tapamos con un paño y dejamos levar a temperatura ambiente unas 2 horas. Pasado este tiempo, desgasamos la masa con unos cuantos plegados hacia dentro (del borde hacia el centro) dejándola como una especie de atillo.

7. Tapamos el bol con film de plástico y dejamos reposar en nevera toda la noche.

8. Sacamos la masa de la nevera y dejamos reposar a temperatura ambiente 1 hora.

9. Dividimos la masa en 2 partes iguales. 

10. Con el brioche normal tan solo boleamos bien haciendo una bola y metemos en el molde muy bien engrasado con mantequilla. Cubrimos con un paño y dejamos levar unas 2 horas o hasta que doble su volumen y llegue prácticamente hasta el borde del molde.

11. Para el brioche con confitura en forma de espiral: Boleamos ligeramente, estiramos con un rodillo y dejamos el mismo ancho que tenga el molde. El largo de la masa depende de cuantas espirales quieras que lleve el pan. (La mía mide unos 35 centímetros de largo x 19 cm de ancho). Untamos toda la masa con confitura de fresas. Enrollamos la masa y colocamos ésta dentro de un molde engrasado con mantequilla.

De la misma manera que con el pan normal, dejamos tapado con un paño levar durante unas 2 horas. 

----- Precalentamos el horno a 175 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte baja del horno -----

12. Una vez que los panes hayan crecido hasta casi el borde del molde, horneamos durante 30-35 minutos a 175º C. Retiramos del horno y dejamos sobre una rejilla, pincelamos la superficie con mantequilla derretida y dejamos enfriar por completo al menos 1 hora.



Espero que os guste!!





28 marzo, 2018

Toña alicantina o mona de Pascua. Receta paso a paso.


La toña, mona o panquemao, es un tipo de brioche típico de la provincia de Alicante y la Región de Murcia y que es consumido en toda la Comunidad Valenciana dandole distintos nombres según la comarca. Se trata de un brioche dulce, esponjoso por dentro y con un exterior quemado, de ahí su nombre "panquemao".
La toña es un dulce que se come todo el año y al que se le añade un huevo cocido en el centro para que se convierta en nuestra "Mona de Pascua". Sus ingredientes, como cualquier receta tradicional, son muy básicos (harina, azúcar, huevos, aceite, ralladuras de limón y naranja). La patata o batata es otro de los ingredientes que algunas recetas suelen llevar, como es el caso de esta que os traigo. Este ingrediente aporta jugosidad y ayuda a que aguante mucho mas tiempo tierna.

En Semana Santa, la toña o mona de Pascua se consume en todo el levante español, tan importante es su consumo que al día de Pascua lo llamamos "El día de la Mona" y usamos la expresión "irse de Mona" para referirnos a la tradición de salir con amigos o familiares el domingo  y/o lunes de Pascua a pasar el día en el campo y, por supuesto, a comernos la Mona. 
La mejor manera de degustar la Mona es acompañarla de un buen trozo de chocolate o una deliciosa longaniza de Pascua, ¡no necesita nada más!.

Esta tradición está muy arraigada en mi comarca, tanto como la tradición de esclafar (estrellar) el huevo de la mona en la frente de tu padrino o en su defecto contra cualquier persona que se preste a ello. Este es uno de los divertidos juegos con los que se entretienen los más pequeños (y no tanto) de la casa, perseguir a sus familiares por todo el campo o pillarlos desprevenidos hasta conseguir esclafar el huevo en la frente de su víctima. ¡Risas aseguradas!.


Toña alicantina o mona de Pascua 

Ingredientes
600gr. de harina de fuerza Harimsa (13% proteína)
225gr. de patata hervida machacada
3 huevos L
Ralladuras de 1 naranja y un limón
14gr. de levadura seca instantanea de panadero
200gr. de azúcar blanquilla
125ml. de aceite de oliva Virgen Extra
...
1 huevo para pintar las toñas
Azúcar para espolvorear
Huevos S (opcional)

Preparación

1. En un cazo pondremos a cocer 225gr. de patatas sin pelar (unas 2 patatas). Una vez blandas, retiramos del fuego, pelamos y machacamos muy bien. Reservar.

2. En un bol grande pondremos el aceite de oliva, azúcar, ralladuras, huevos, levadura seca y el puré de patata. Batimos todo muy bien hasta que se integren todos los ingredientes.

3. Añadimos la harina tamizada y empezamos a amasar con el gancho amasador o en su defecto con las manos. Amasamos durante unos 10-15 minutos hasta que la masa quede suave y elástica. Para saber si está elástica dejamos que repose 5 minutos y comprobamos. La masa estará un poco pegajosa pero manipulable. (como se ve en las imágenes). 

4. Engrasamos un bol grande y dejamos la masa tapada con un paño hasta que doble su volumen. Este proceso puede tardar de 3 a 6 horas. 
[En mi caso tardó unas 6 horas]. Nota: Podemos hacerla por la mañana y olvidarnos hasta bien entrada la tarde.


5. Cuando doble su volumen, dividimos la masa en 8 monas o toñas, más o menos pesan unos 160 gramos cada una. Boleamos, damos forma, si deseamos colocamos un huevo en el centro y vamos dejando sobre bandejas de horno provistas con papel vegetal. Recomiendo no poner mas de 4 monas por bandeja. Tapamos con film de plástico las bandejas y dejamos doblar su volumen. Este proceso es bastante largo, por lo tanto dejaremos las bandejas guardadas en el horno, por ejemplo, y nos olvidamos hasta la mañana siguiente.

6. Por la mañana habrán doblado su volumen, sacamos del horno y lo ponemos a precalentar a 200 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.


7. Pincelamos las monas con huevo batido y espolvoreamos azúcar blanquilla por encima de todas las monas.


8. Justo antes de meter la primera bandeja de monas, bajamos el horno a 180 ºC y horneamos la primera tanda unos 10 -15 minutos. La mona debe estar dorada y la parte superior un poquito más oscura, de ahí su nombre "panquemao".

9. Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre la bandeja. Una vez fría la podremos cortar y consumir.



¡Feliz Semana Santa!



14 febrero, 2018

Brownies saludables sin gluten con glaseado de chocolate


 Nada mejor para celebrar San Valentín que unos brownies de chocolate y, si esos brownies son saludables pues mejor que mejor. Saludable no significa renunciar a un bocado totalmente chocolateado y como prueba un botón. Estos deliciosos y sabrosos brownies serán  un indispensable total en tu cocina.

Esta receta será perfecta si necesitas unos brownies sin gluten, ya que no contienen ningún tipo de harina. Tan sólo usa almendra y avena (sin gluten) molida. 

El aporte dulce se obtiene de los dátiles. Te recomiendo que uses dátiles ecológicos, ya que estos no contienen ningún otro ingrediente añadido más, tan sólo dátil natural. Los dátiles ecológicos son mucho más blanditos y para hacer el glaseado  son perfectos, ya que nos quedará una crema muy suave y sin grumos.

Si algo tienen estos brownies (además de saludables) es su jugosidad, y aunque parezca extraño todo el mérito es de las alubias negras, sí, este es el ingrediente secreto, pero no te asustes ni pongas caras raras, te prometo que no notarás el sabor de la alubia negra, en cambio, sí notarás la jugosidad que dejará en cada una de las porciones.

Otra de las preparaciones que más me han sorprendido es el glaseado de chocolate. Se trata de un glaseado a base de aguacate, dátiles, cacao en polvo sin azúcar etc... Un glaseado realmente suave y que combina perfectamente con cualquier brownie o bizcocho.

Esta receta está adaptada de la web Green Kitchen Stories. Un blog dedicado a recetas saludables vegetarianas.

Brownies sin gluten con glaseado de aguacate
Ingredientes brownie
200gr. de dátiles 
185gr. de alubias negras cocidas y enfriadas
125ml. de aceite de coco u otro suave
125ml. de leche de arroz o la que uses
3 huevos L
50gr. de avena molida
50gr. de almendra molida
6 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar 
1 cucharadita de levadura en polvo tipo Royal
1 pizca de sal
Nueces al gusto
Ingredientes glaseado
8 dátiles
45ml. de aceite de coco
2 o 3 cucharadas de café expresso
3 cucharadas de cacao en polvo sin azúcar
1 aguacate

Preparación

1. Precalentamos el horno a 180 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central.

2. En un procesador de alimentos provisto con la cuchilla empezamos a triturar los dátiles y las alubias negras hasta obtener una papilla. Agregamos el aceite de coco, la leche, los huevos y seguimos triturando hasta que quede todo homogéneo. Añadimos la almendra y avena molida, cacao en polvo, levadura y sal. Damos unas cuantas pulsaciones hasta mezclar por completo. Por último añadimos las nueces y removemos.

3. Preparamos una fuente rectangular de unos 30x20 con papel vegetal en su base. Vertemos la preparación sobre la fuente, alisamos la superficie y horneamos durante 30 minutos o hasta que el brownie esté firme al tacto. Dejamos enfriar sobre una rejilla.

4. Para preparar el glaseado; Mezclamos todos los ingredientes en el procesador de alimentos (provisto de las cuchillas) hasta obtener una crema lisa y suave. 

5. Para terminar extendemos el glaseado sobre todo el brownie, cortamos en porciones y opcionalmente (aunque muy recomendable) espolvoreamos con unas escamas de sal marina.


Espero que os guste

Un saludo



07 febrero, 2018

Focaccia fácil con romero, escamas de sal marina y aceite de oliva virgen extra


La focaccia es uno de los platos italianos mas populares junto con la pizza. Se trata de un pan plano cubierto normalmente de hierbas aromáticas, aunque también es muy habitual cubrirla con diferentes ingredientes como la cebolla, tomatitos cherry, aceitunas etc...

La receta que os traigo es super fácil y además muy rápida, ya que en tan solo 1h y 40 minutos tendréis una focaccia recién horneada extra esponjosa.

Tan solo necesitarás unos cuantos ingredientes que siempre tenemos en casa y como resultado tendrás la focaccia mas esponjosa y jugosa que hayas probado nunca. Ni siquiera necesitas un molde de unas medidas exactas, lo único que debes hacer es estirar la masa con tus manos (no hace falta rodillo) y darle forma de rectángulo o circulo. Si te gusta el grosor de la mía, déjala de 1 centímetro, no más, ten en cuenta que en el horno crece bastante. Si en cambio prefieres la focaccia mucho mas fina que la mía, ya sabes, déjala con menos de 1 centímetro de grosor.
Como ya te he dicho antes, no necesitas ningún molde en especial, con la bandeja del horno enharinada será suficiente. 

Para esta receta te recomiendo que uses un buen aceite de oliva virgen extra, ya que al ser una focaccia con tan solo romero, sal y AOVE el sabor es muy importante y marcará la diferencia.
(*) En la receta uso levadura de panadero instantanea, por favor no confundir con (Baking Powder) la levadura en polvo Royal. La levadura de panadero son unos sobres de unos 6gr. con unos gránulos marrones tipo arenilla de playa.

Focaccia con romero, escamas de sal y AOVE
Ingredientes
330ml. de agua a 50 ºC
2 cucharaditas de miel
7gr. de levadura instantanea de panadero (*)
60ml. de aceite de oliva virgen extra
2 cucharaditas de escamas de sal marina
Romero fresco
510gr. de harina de fuerza con 13% proteína (Harimsa)

Preparación


1. En un bol grande pondremos el agua a 50 ºC junto con la miel y removemos. Agregamos la levadura, removemos y dejamos actuar durante 10 minutos hasta que la levadura empiece a espumar.

2. Añadimos la sal, aceite de oliva y harina. Amasamos con el gancho o si no disponemos de éste, amasamos con una pala de madera. Amasamos durante 5 minutos a velocidad media-alta, la masa debe despegarse de las paredes aunque al tacto estará un poco pegajosa. Dejamos reposar 5 minutos.
3. Engrasamos un bol grande con aceite y pasamos la masa a este nuevo bol. Cubrimos con un paño húmedo y dejamos reposar durante 1h en un sitio cálido hasta que aumente su tamaño.

4. Precalentamos el horno a 200 ºC calor arriba y abajo con la rejilla en la parte central. 
Damos forma a la masa con nuestras manos (rectangular, redonda o cuadrada) hasta que dejemos un grosor de 1 centímetro (no más). Cubrimos con papel film y dejamos que crezca unos 20 minutos.

5. Una vez crezca, usaremos nuestros dedos para hacer hoyuelos en toda la masa. No tengas miedo, empuja los dedos hasta tocar la bandeja, la masa no se romperá. 
En cada hoyuelo (no hace falta en todos) insertamos unas hojitas de romero, rociamos con un buen chorro de aceite y por último espolvoreamos con escamas de sal marina.
6. Horneamos en la parte central durante 15-20 minutos o hasta que la masa esté dorada y bien horneada. Sacamos del horno y rociamos con mas aceite de oliva. 
¡¡Está buenísima de cualquier manera pero caliente es impresionante!!

Espero que os guste!

Un saludo