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25 enero, 2017

Galletas Springerle


La Springerle es un tipo de galleta alemana cuya característica principal son sus relives y dibujos obtenidos gracias al prensado con unos moldes principalmente hechos de madera. Una vez prensado el motivo deben dejarse secar unas 48h, lo que hará que el dibujo permanezca perfecto durante todo el horneado.
El detalle de las galletas Springerle no sólo permanece gracias a los bonitos moldes y al secado posterior, si no también al uso del bicarbonato de amónio/hartshorn, un gasificante de acción rápida que sólo debe utilizarse en recetas que vayan a ser horneadas durante poco tiempo, como en el caso de las galletas. 
El bicarbonato de amónio es un ingrediente imprescindible para que las Springerle salgan perfectas, tanto en color (lo más blancas posibles) como en textura. Muchas recetas usan levadura química, pero yo no lo aconsejo para nada. Lo primero de todo es que cuando a unas galletas le añades levadura química durante el horneado las galletas se expanden a lo ancho, esto en unas chips de chocolate por ejemplo no pasaría nada, pero en unas Springerle sería catástrofe absoluta ya que deformaría todo nuestro dibujo.
El bicarbonato de amónio no se expande, sólo crece hacia arriba, lo que nos hará un relieve aún más profundo y detallado. Además, por ser un gasificante de acción rápida necesitará mucho menos tiempo de horneado, lo que es perfecto para que nuestras galletas queden lo más blancas posible.

Un dato muy importante que debemos saber sobre el bicarbonato de amónio es que NUNCA debemos probar la masa cruda. Por el olor que desprende la masa cruda no debéis preocuparos ya que una vez horneadas desaparecerá por completo.


Galletas Springerle
Ingredientes para unas 40 galletas
1/4 de cucharadita (tsp) de bicarbonato de amónio
Una cucharada (15ml.) de leche (en mi caso de avena)
500gr. de harina de trigo 9% proteína tamizada
370gr. de azúcar glas tamizado
50gr. de mantequilla a temperatura ambiente
3 huevos L a temperatura ambiente
1 cucharadita de aroma de anís

Preparación

1. En un vaso mezclamos el bicarbonato de amónio + la leche y dejamos reposar 1h.

2. En un bol batimos los huevos durante unos 20 minutos hasta que blanqueen por completo y obtengamos una mezcla espesa y que haya triplicado su volumen.

3. Empezamos a añadir el azúcar glas poco a poco sin dejar de batir en ningún momento. Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos batiendo hasta que se integre por completo.

4. Seguimos batiendo y añadimos el aroma y la mezcla de amónio y leche. Seguimos batiendo hasta que se integren.

5. Ahora vamos a ir añadiendo la harina poco a poco y a velocidad baja. En el momento que la masa se vuelva más densa tendremos que quitar las varillas y cambiarlas por la pala (KA) o por ganchos si estáis usando una batidora de mano. También se puede hacer a mano sin problemas.

6. Cuando la masa esté lista (blanda pero que no se pegue en las manos), la pasamos a la mesa de trabajo, la amasamos ligeramente y envolvemos en film. Dejamos que repose en nevera 1h.

7. Con la masa fría y con ayuda de un rodillo estiramos la masa dejando 6mm de grosor. Con la masa estirada espolvoreamos con harina tanto la superficie de ésta como el molde (lo mejor es utilizar un pincel o brocha) y comenzamos a estampar nuestra primera galleta, debemos presionar bastante por todos los sitios y ejercer la misma presión para que queden lo mejor posible. 
Siempre debemos espolvorear tanto el molde como la masa y quitar el excedente con una brocha, este punto es muy importante y debemos hacerlo con cada una de las galletas. 

Para recortar cada galleta podremos hacerlo con un aro del mismo tamaño y forma o con la punta de un cuchillo.

8. Conforme vayamos teniendo las galletas las iremos depositando en una bandeja provista de papel vegetal en su base. Una vez las tengamos todas, dejaremos secar al aire durante 48h. Las galletas deben quedar totalmente secas. Para comprobar que están en su punto daremos la vuelta a la galleta y su base deberá estar de un color muy claro por todo su contorno y solo debe quedar la parte central de la galleta de su color original.

9. Antes de hornear debemos hacer un paso muy importante. Tenemos que humedecer todo el contorno de la base de la galleta. Para ello nos mojaremos el dedo con agua y lo pasamos por toda la base de la galleta. De este modo la galleta romperá por este punto y no nos deformará la galleta.

10. Con el horno precalentado a 120 ºC la rejilla en la parte central y MUY IMPORTANTE en la parte más alta del horno colocamos una bandeja, de esta manera el calor superior no dará directamente sobre nuestras galletas. Las galletas tardan unos 30 minutos, aunque depende del grosor y tamaño del molde utilizado.

11. Dejamos enfriar sobre una rejilla. Para comprobar que están listas sólo debemos voltear la galleta y mirar su base. Ésta debe estar agrietada y ligeramente más dorada que la parte bonita.

Para conservar estas galletas debemos guardarlas en una caja de lata. Lo ideal es guardarlas y mantenerlas cerradas durante al menos 3 semanas, al cabo de este tiempo podremos disfrutar 100% de su sabor y textura, ya que mejoran con el tiempo.

(*) Importante; Entre capa y capa de galletas debemos colocar papel vegetal.

Espero que os gusten!

Un saludo



07 enero, 2014

Galletas Springerle






Las galletas Springerle son unas galletas alemanas con un relieve muy pronunciado obtenido gracias a unos moldes especiales hechos de madera. Otro de los ingredientes primordiales para estas galletas es el Hartshorn, un tipo de levadura muy antigua a base de carbonato de amonio, aunque se puede sustituir por levadura en polvo, nunca tendrán la misma textura que usando el hartshorn, ya que este en reacción con el calor no las deforma y sólo se hincha como un globo hacia arriba y no hacia los lados.

Este tipo de levadura sólo se puede usar en masas de galletas o similar, nunca en preparaciones con un tiempo excesivo de horneado y nunca se debe comer la masa cruda por el contenido de amoníaco.
El hartshorn se debe disolver en agua o leche y dejar reposar entre 1 hora y 1 hora y media, para que se le vaya el olor tan fuerte.

La masa de estas galletas una vez les hayamos dado forma deben reposar entre 24h o 48h dependiendo del clima y la humedad que haya. Una vez estén secas y se les haya formado una especie de pie seco y duro y sólo tengan un poco húmedo el centro de la parte de abajo estarán lista para hornear.

Las galletas deben quedar duras pero blancas a la vista y una vez guardadas en una caja metálica con papel vegetal entre sus capas podrán estar allí unas 3 semanas y se volverán blandas y su sabor se intensificará.

Los moldes tradicionalmente son de madera tallada, aunque ahora ya los hay de plástico. Los moldes antiguos hechos a mano son normalmente de arte folclórico.

El nombre de Springerle significa "pequeño saltador" o "pequeño caballero", su origen data del siglo XIV en el sureste de Alemania.
Esta técnica del estampado puede ser que proceda de marcar el pan sacramental en las tradiciones cristianas. Los primeros moldes tuvieron motivos religiosos, escenas bíblicas y símbolos cristianos. Luego más tarde sobre los siglos XVII y XVIII se pusieron de moda los motivos heráldicos de caballerías y señoras vestidas a la moda. Ya durante el siglo XIX se pusieron de moda los temas de felicidad, amor, bodas y fertilidad.





Ingredientes para 20 galletas

3 huevos L
500gr. de harina de trigo tamizada
375gr. de azúcar glas tamizada
1/4 de cucharadita de sal
2gr. de hartshorn disueltos en 1 cucharada de leche
1/2 cucharadita de esencia de anís
60gr. de mantequilla a temperatura ambiente



Preparación 

Poner el hartshorn en un cuenco con la leche y dejar reposar al menos 1 hora. Desprenderá un olor muy fuerte. Reservar.

Batir en un cuenco los huevos hasta que blanqueen y estén muy espumosos, este proceso puede tardar unos 15 minutos +/-. Agregar el azúcar poco a poco batiendo a velocidad baja, añadir la mantequilla en trozos pequeños hasta que esté cremoso.

Añadir la mezcla de leche y hartshorn, la sal y la esencia de anís. 

Incorporar la harina poco a poco, una vez que la masa sea difícil de trabajar cambiar las varillas por el gancho o pasar a la mesa de trabajo y continuar con las manos. La textura debe ser ligera y no pegarse a las manos, no debemos añadir mas harina.

Extender la masa en la mesa enharinada y pasar el rodillo, dejando un grosor de 1cm o 1,5cm. Si lo hacéis sobre un papel vegetal os facilitará el trabajo.

Espolvorear el molde con un poco de harina, presionar sobre la masa y levantar. Recortar con un cuchullo el exceso de masa de los bordes.

Colocar las galletas en placas de horno con papel vegetal en la superficie y dejar secar de 24 a 48h. En mi caso han sido 48h.

Precalentar el horno a 150º y hornear por tamaños unos 10 minutos o un poco más según tamaño. No dejar que se doren, es muy importante que queden bien blancas y solo dorados en la superficie.

Una vez frias guardar las galletas en cajas metálicas con papel vegetal entre sus capas. La duración serán de unas 3 semanas y cada día que pasen estarán más buenas y su sabor se intensificará. La galleta debe estar crujiente por la superficie y blanda en su interior.

Molde utilizado: Molde lirio del valle para Springerle, medidas: 6,96 x 10,16

Fuente: House on the hill, Peggy Porschen, Patricia Arribálzaga





¡¡¡Feliz Año!!!

 Un saludo